miércoles, 8 de mayo de 2013

Javier Reyes de Animals as Leaders


A menos que alguien haya pasado los últimos 3 años en coma, encerrado en un bunker antibombas o que haya sufrido un naufragio, no se habrá enterado de el metal progresivo es lo de hoy. Guitarras de 7 y 8 cuerdas, controladores y emuladores midi, junto con pericia inigualable caracterizan a las bandas que han surgido en esta nueva era.

Al frente de este movimiento, una de las bandas que llevan el estandarte es, sin ninguna duda, Animals as Leaders.

Este trio de Washington D.C.,  tomó al mundo por sorpresa en el 2009 cuando salió al mercado su primer disco homónimo. A partir de entonces, miles de fans en nuestro país abrigábamos la esperanza de algún día poder verlos en vivo. Pero la espera ha terminado, ya que a principios de junio tocarán en las ciudades más importantes de nuestro país.

Pudimos platicar con Javier Reyes, guitarrista, que junto con Tosin Abasi y Mark Gastka forman esta increíble banda. Además, él también colabora con Tosin en el supergrupo de jazz fusión T.R.A.M. y en su proyecto persona, Mestis.

¿Cómo le explicarías a alguien no metalero el tipo de música que hacen en Animals as Leaders?
 Animals as Leaders es una banda que crea música pesada artística, centrándose en la instrumentación. Combinamos influencias de varios géneros musicales como metal, jazz, clásica y electrónica.
¿Cómo inició Animals as Leaders?
En algún momento, a mediados de la década pasada, el dueño de Prosthetic Records le pidió a Tosin (Abasi, guitarrista) que escribiese un álbum solista. En 2008, Tosin trabajó con Misha Mansoor (guitarrista/productor, Periphery) para producir el disco. En vez de ponerle su nombre, él decidió tocar bajo el apodo de Animals as Leaders.
Dicho disco salió a la venta en el 2009, con la gira iniciando en noviembre de ese mismo año. Tosin me pidió que fungiese como segundo guitarrista, pero no teníamos un baterista. Hasta 5 días antes de iniciar la gira con Between the Burried and Me, Navene (Koperweis, baterista) voló a Washington, D.C., donde comenzamos a aprendernos las canciones y a ensayar. Justo a tiempo para el primer show.
¿Cómo fue el proceso de escriturar para el segundo disco?
Este segundo disco, “Weighless”, fue una colaboración entre Tosin, nuestro ex baterista Navene y yo. Iniciábamos trabajando alguna idea que Tosin tuviera. Grabábamos una o dos guitarras y luego programábamos alguna batería con plug-ins, sólo para crear alguna vibra. De ahí, alguna melodía o sintetizador era compuesto para generar diferentes texturas o influenciar el movimiento hacia la siguiente sección. Eso fue básicamente lo que sucedió, pero cada canción es diferente y todas tuvieron sorpresas y lecciones.
¿Qué te inspiro a agarrar la guitarra por primera vez?
Mi padre me metió a clases cuando tenía 6 años. Al principio no me gustaba, pero llegué a ser un buen guitarrista, así que seguí con eso. Mi primer profesor me inició con mariachi. Era un “tocaor” de flamenco, pero aparentemente conocía un buen número de rancheras.
Mi hermano mayor escuchaba bandas de rock y el metal, así que me introdujo a bandas como Metallica, Slayer, Megadeth y Anthrax cuando yo tenía nueve años. A los 15 vi tocar a John Petrucci (Dream Theater) con una Ibanez de 7 cuerdas, por lo que inmediatamente quise comprarme una.
Entiendo que iniciaste con un profesor de flamenco, luego pasaste a la eléctrica y eventualmente iniciaste con guitarra clásica española. De esos tres, cual tuvo el mayor impacto en tu técnica como guitarrista?
 Diría que lo que más me influenció fue el estilo Latinoamericano con guitarra de cuerdas de nylon. Uno de mis profesores fue un argentino llama Julio “Koko” Sosa. Él me enseñó varias piezas originales que deberían ser tocadas sin plumilla, con los dedos, peo no eran exactamente estilo clásico español. Sus canciones eran tangos, tonadas, sambas, valses, boleros y afro-cubanas. Eso me permitió tener un agarre a una técnica de toque con acordes única a cualquier otro estilo de guitarra, sea acústica o eléctrica.
Animals as Leaders es metal progresivo, T.R.A.M. es jazz fusión y Mestis es jazz latino fusión. De esas tres bandas, ¿cuál consideras que está más alineada con tu gustos y estilo?
Yo diría que los estilo fusión son lo más cercano a gusto general. Amo el metal, el rock y el progre. Es con lo que crecí. Pero he aprendido que fusionar varios géneros es lo que permite crecer a la música.
Dime nombres de guitarristas que tú admires. 
 Esos serían Yamandú Costa, Dimebag Darrel, John Petrucci, Fredrik Thordendal & Mårten Hagström, Stevie Ray Vaughn, Los Indios Tabajaras, Jairus Mozee, y Julio “Koko” Sosa, por enseñarme mucho de lo que sé.
 ¿Qué has escuchado últimamente?
Mucho de Jaga Jazzist, Machinedrum, el nuevo disco de Buke and Gase, The Dirty Projectors, Mike Moreno, y Atoms for Peace.
 Esta será su primera visita a México. ¿Qué expectativa tienen de los fans por acá?
 Realmente no sé qué esperar, pero de acuerdo a (nuestra página oficial en) Facebook, en México es donde tenemos más fans después de E.U.A. Siempre es emocionante tocar en el extranjero, pero el hecho de que sea un país de habla hispana le añade a mi experiencia personal. ¡Mal puedo esperar para ir!
 Hablando del lenguaje, tu nombre está en español. ¿De qué ascendencia eres?
Mi familia es de El Salvador, pero yo nací en Washington D.C.

 Agradecimiento a George Vallee de Sumerian Records por haber facilitado esta entrevista.
 Da click aquí para ver la nota original.

Definiendo el método


¿Qué significa ser un periodista multimedia?

La definición de los libros es “aquel periodista que usa una combinación de medios diferentes, pero integrados para contar una historia”. Me gusta esa explicación. No es pretenciosa y, sin embargo, muy acertada.

No obstante, para mi significa algo más. Libertad. No tener que atarme a algún formato específico. Amo escribir, me encanta tomar fotos y soy feliz haciendo videos, sin dejar de lado que siempre quise hacer algo con mi voz. La posibilidad de no tener que elegir uno sobre el otro, sino buscar maneras de combinarlos, es magnífica.

En los últimos meses había negado un tanto mi lado de la escritura, por la premisa de que ya era un “video periodista”. Sin embargo, omitir la base de esta profesión sería un gravísimo error, uno irremediablemente propenso a la mediocridad. Todo va de la mano, y en esta era del internet, ya no se valora tanto la especialización. Aquel que llegue a ser más completo y hábil tiene las de ganar.

Eso es una carga de la que ya me he librado. Había tenido algo de conflicto en mi autoimagen como periodista. Eso se ha terminado. Ya que me veo precisamente así, como periodista multimedia. Además de que el título tiene mucho más caché.

Me siento como un niño en juguetería. A veces me da miedo despertar y darme cuenta que todo esto es un sueño. ¿De verdad me pagan por hacer esto? ¡Creo que ni siquiera ser guitarrista de una banda de metal progresivo se le compara! Y la mejor parte es que nunca estaré demasiado viejo para continuar con esta labor. Tampoco atenta contra mi relación con Jehová y mis seres queridos. Al contrario, me permite tener una perspectiva a futuro con mi persona favorita en este planeta (that´s you sweetie).

Ahora, en cuanto al contenido, pues… de acuerdo al primer post en mi site, mi labor será informar sobre eventos nacionales e internacionales de interés en esta región. O sea, enfocándome más a temas “tradicionales”. Pero, por una buena razón la página lleva mi nombre, y no el de una materia. Puedo cambiar de giro siempre que lo crea pertinente. Por ejemplo, esta semana hablaré sobre las armas hechas con impresoras 3D, y para el Heraldo, una nota sobre el Hell & Heaven, al que asistiré la siguiente semana.

No importa como sea, lo interesante de esto es que el método está definido. Todos estos cambios apenas a un mes de haber iniciado mi maestría. Mal puedo esperar para ver el nivel que tendré en 12 meses que haya terminado. NY Times, aquí vamos!

Pero, la verdad es que no me importa dónde publique mi trabajo. Desde que me permita servir a Jehová y estar con “Ella”, lo demás sale sobrando. Ok, demasiado sentimental. Es hora de mi dosis diaria de metal, para que se me quite lo joto. El soundtrack del día de hoy, “Enshine”, pa’ los cuates.

jueves, 18 de abril de 2013

Reflexiones V


Amor por la fotografía

Este fin de semana tuve la oportunidad de aprender de uno de los mejores fotógrafos de mi país. Jesús Eduardo López ha trabajado para National Geographic desde hace 25 años, en los cuales ha tenido varias portadas, para versiones nacionales, no necesariamente la de México, y también cuando se hacen ediciones mundiales.

Fue una experiencia formidable, que llevó mis habilidades en fotografía al siguiente nivel. Difícilmente hubiera aprendido todo lo que obtuve en ese par de días sin antes haber pasado por un extenuante proceso de prueba y error, además de que el tiempo implicado. Técnicas como la correcta exposición a la luz, uso de flashes externos y pintar con luz fue algo nuevo. Además, mayor entendimiento de la composición fotográfica y la añadidura de LightRoom a mi lista de software son un plus interesante para tenerse.

Aunque no todo lo puedo aplicar a la videografía, las cosas que sí puedo sin muy valiosas. Las que no, tendrán que relegarse al hobby. Uno que no me molesta para nada tener. Hasta me sorprende no haber tenido ese interés antes. En ninguna de las dos cosas, de hecho. ¿Será que pasé mucho tiempo de mi adolescencia contemplando la pantalla de la TV?

A mi me gusta recordar esa época como aquella en la que leía y tocaba guitarra. Pero al parecer mi familia no lo recuerda así. Dicen que si querían verme, estaba siempre frente al monitor. Bueno, por lo menos era History Channel y no MTV.

Quizá no sea del todo malo. Aún soy lo suficientemente joven para, con diligencia y disciplina, poder recuperar el tiempo perdido. Además, quizá soy tan buen videógrafo porque en mi subconsciente entiendo todo lo referente a “pacing”, encuadre y estructura que debe llevar una producción multimedia. Otra prueba de “no hay mal que por bien no venga”.

Pensando en ti

Hoy me escribiste un mensaje que me puso a meditar. Me dijiste que “extrañar a alguien no es sobre cuándo fue la última vez que se encontraron o cuánto tiene que hablaron, sino sobre hacer cualquier cosa y desear que esa persona esté a tu lado”. Concuerdo plenamente con tus palabras.

Decirte que eso es exactamente lo que siento y pienso a cada segundo sería sólo redundar una idea ya muy trabajada. Además, como dice Sant. 2: 26 “la fe sin obras está muerta”. Es por eso que, aunque no pienso dejar de decírtelo, haré que mis obras tengas más volumen que cualquier cosa que salga de mi boca.

Como sabes, mi plan es mudarme hasta el año que viene. Pero para eso aún faltan mínimo 8 meses, son contar que probablemente ese cambio no sucederá el 1 de enero de 2014. Entonces. ¿qué puedo hacer desde aquí? Es ahí donde está el problema, pues muchas veces no tengo ni la menor idea…

¡Se aceptan sugerencias! Quizás sea buena idea volver a crear algún especie de proyecto conjunto, pero tengo que dejar madurar esa idea.

Sobre música y comida

El otro día que me encontraba cocinado, o “ensuciado la estufa”, como dice mi madre, me percaté que durante todo el proceso estuve pensando en música. Cierto, ya había detectado que eso suele pasar en toda mis demás actividades. Pero lo que llamó mi atención fueron las canciones, puesto que jamás las había escuchado.

Generalmente pienso en rolas que conozco. En el campo es normal que traiga en la cabeza la misma canción que estaba oyendo de camino allá. En este momento estoy atento a lo que reproducen las bocinas de mi lap. Sin embargo, cuando cocino mi cerebro crean nuevas canciones.

Esto es un descubrimiento verdaderamente emocionante. ¿Será que por fin he encontrado el gatillo que activa mis dotes de compositor? De ser así, he dado fin a una búsqueda de por lo menos 19 años.

Aún no encuentro ninguna relación de por qué esto sucede. Será que al cocinar y sólo seguir instrucciones, mi cerebro quiere inyectarle ese elemento personalizado, y como todavía no tengo el nivel de reemplazar ingredientes por otros, entonces le agrega algo que está casi al mismo nivel de pasión. Digo casi porque la música es más.

Esto es algo que vale la pena investigar. Voy a hacerme unos huevos rancheros a ver que pasa.

Dream of a Thunderstorm


I have a dream. A very simple one, actually.

You and I are alone, somewhere in a limbo of time and place, only with a big window and darkness as loyal chaperons.

Outside a thunderstorm strikes the earth, and it winds tremble the glass screen we are facing.

You are sitting on my lap. One of my hands adds support to your back. The other caresses the silky-smooth skin of your beautiful face.

I look deep into your blue eyes, blue as the ocean in all its might, in the profundity of mariana’s trench.

My sight is looked there for what it seems like an eternity, but at the same time, just an ephemeral second.

My lips meet yours. Indescribable honey flows. Nothing in the world can compare to this taste.

We are stunned by delight, slowly waking the hidden desire. Bound by this act of love.

Yet, silence from words remains. There is the clash of the unforgiving weather outside, in the distance, reminding us we still live in this earth.

The harmony of the elements is perfect, worthy of renouncing the ability speech, just to appreciate it.

Still, I dare to break it, in a last deed of defiance, as the whisper “I love you” enters your ear.

viernes, 15 de marzo de 2013

A grabar se ha dicho


Esta noche tuve la oportunidad de cenar con un viejo y estimado ex compañero de clase, a quien conozco desde hace 17 años.  La charla fue amena, volteada a una pasión en común. La producción de video.

Por supuesto, como suele suceder cuando dos mentes altamente creativas (la de él considerablemente más que la mía, he de admitir) se unen, surgen muchos proyectos, cuya sola mención es suficiente para animar hasta al más ardiente seguidor de Silencer o Nocturnal Depression. Esta no fue la excepción.

Para no aburrirte con detalles efímeros sobre la poquísima calidad de la comida en el Applebee’s local (así como de cualquier otra franquicia “familiar” de comida estilo Oklahoma), el desastroso sabor de las cervezas importadas o las pequeñas “puestas al corriente”, saltaremos directamente al tema de interés. Hemos decidido crear una especie de entidad conjunta de producción videográfica.

La idea es enfocarnos a producciones de no ficción, lo que en teoría abarca todas las formas de periodismo, pero con un giro más cinematográfico (su aportación). Muy al estilo de Philip Bloom, pero mejor, porque somos mexicanos y nascimos con sabor (¡hasta rima!).

Pero, te preguntarás, -Arturo, ¿cómo ganarás dinero con tan genial pero penuriosa idea?- ¡No os preocupéis con detalles tan mínimos, oh gallarda doncella! Todo está muy bien pensado. Bueno, omitamos el muy bien.

Ofreceremos producciones de video para cualquier tipo de situación o evento. Aunque el VJismo (videoperiodismo por sus siglas en inglés) sería el enfoque principal, haremos videos de inmuebles, EPKs, video CVs, musicales y corporativos. Todo lo que podamos. Siendo la única excepción aquella que se sabe la más infernal para cualquier fotógrafo/videógrafo. Las bodas.

Por supuesto, al ser una idea nueva, requiere de mucha más meditación y planeación. Sin embargo, lo interesante es que todos los ingredientes están servidos. Hay contactos, medios de inicio, plataformas de difusión y parte del expertise requerido. Además, requeriría de ningún tipo de inversión monetaria, ya que ambos, como buenos aficionados y profesionales (mal pagados) de la industria, tenemos el equipo necesario y suficiente. Duplicado, o sea que doblemente divertido, o nerdo.

El único tema sería la elaboración de un portafolio de trabajos. No es preocupante, dado que en este mes he hecho más videos que en toda mi vida junta. Algunos de esos serán subidos a mi canal de Vimeo pronto. Pero, para poder ofrecer servicios diferentes a VJismo, tendremos que elaborar otros. Eso no será problema. Sabemos que a la gente de este lugar (o de cualquier otro, para este efecto) la palabra “gratis” les suena como las campanas de belén en noche de 24 de diciembre, en las miles de familias mundanas del hemisferio occidental, mientras se embriagan de sidra barata de supermercado y engullen platillos desatinados cuya única aportación gastronómica es meramente comercial, lo que es en si mismo una paradoja.

Además, el hecho de que este país, otrora fervientemente católico, aún conserve muchos días festivos litúrgicos (ninguna queja) es que tendré tiempo de no aburrirme en estos menesteres. De jugar videojuegos repetidos, ver programas de cocina, leer libros de estudio en vacaciones (sacrilegio) o hacer demos, creo que es fácil saber qué optaré por hacer. Este es plato servido a la mesa.

Ahora, ¿cómo podría afectar esto mis planes de mudanza? De ninguna manera perceptible en este momento. Al contrario, los potencializan, ya que tendré un currículum más extenso en caso de que el Forex falle, cosa que, si bien no contemplo, es una posibilidad.

Dicho lo anterior, puedo seguir debrayando sin culpa con esta nueva oportunidad en puerta, que juega lado a lado con el lanzamiento tan ansiado de mi proyecto de medios. La conveniencia perfecta de sumergirme completamente en esto por los próximos meses.

Desde luego, planes serán hecho para que las prioridades espirituales y personales se mantengan en su lugar, pero nadie jamás ha dicho que no se puede amar lo que se hace para vivir, ¿cierto?